EL ANALISIS EXTERNO
La empresa es un sistema abierto lo que significa que está
en continua interacción con su entorno y de dicha interacción depende que la
empresa sobreviva y crezca. La empresa para desarrollar su actividad debe
conocer su entorno. Podemos considerar el entorno como todo aquello que está
fuera de los límites de la empresa o bien como el conjunto de elementos
externos a la organización que son relevantes para su actuación.
Por tanto, podemos considerar que el entorno como todo
aquello que es ajeno a la empresa como organización y donde la empresa
desarrolla su actividad.
El medio ambiente de una empresa lo constituyen las fuerzas,
personas y organismos que afectan, directa o indirectamente, a sus resultados.
Algunos recursos:
El
entorno, debe ser analizado de acuerdo con una
metodología que nos ayude a identificar las oportunidades y amenazas que
plantea. Para ello, deben distinguirse en el análisis dos planos
complementarios entre sí: los correspondientes al macroentorno (medio
general)
y al microentorno (medio
específico).
ENTORNO GENERAL:
está integrado por un conjunto
de condiciones y colectividades que afectan de la misma forma a todas las
organizaciones de un mismo sector o actividad y que, sólo son potencialmente
relevantes para la actividad de una empresa. Afecta a todas las empresas en una
sociedad dada, englobando a todos los elementos que lo componen.
Uno de los métodos por el estudio del entorno general,
denominado análisis PEST, tiene en cuenta cuatro dimensiones de las cuales
tenemos que determinar los factores para elaborar el diagnostico
correspondiente:
o Político-legal
o Económica
o Socio-cultural
o Tecnológica
ENTORNO ESPECÍFICO:
lo forman aquellos conjuntos o entidades que afectan de forma directa a la
organización. Es decir, es aquél que afecta a la
empresa considerada, de una forma más directa, creando su entrono competitivo.
Uno de los modelos de referencia
para esto tipo de
análisis es el
modelo de las 5 fuerzas de Porter.
Este considera que la rentabilidad de un
sector (tasa de rendimiento sobre el capital invertido) está determinada por
cinco fuentes de presión competitiva: el poder de negociación de los
Compradores o Clientes, el poder de negociación de los Proveedores o Vendedores,
la amenaza de nuevos entrantes, la amenaza de productos sustitutivos y la rivalidad
entre los competidores.
Algunos recursos sobre el tema:
Volver a análisis estratégicos.